Actitudes dinámicas



Llegó la hora de bajar al salón de actos, para familiarizarnos con el espacio en el que pronto tendríamos que ensayar. Esto nos facilitó tomar decisiones sobre la escenografía y la coreografía, pues podíamos determinar de cuánto espacio disponíamos y buscar la mejor forma de sacarle partido.

La gente en el escenario bailaría de forma independiente, dispuestos en una pirámide con tres filas:

  • En la primera de ellas, Lucía guiaba a los demás participantes. 
  • En la segunda se colocaban Paula y Elena.
  • En la tercera Lucía González y Cutanda, con Sergio y Hugo a ambos lados. 
  • Yo me colocaría frente a ellos sin un lugar fijo, pues al cantar la canción podría moverme libremente por el escenario.

También hubo que decidir cómo entrarían al escenario cuando comenzase la música, y dé que forma se dispondrían en el espacio acordado. La entrada se practicó varias veces, hasta que todos aprendieron cómo hacerlo correctamente.